martes, 18 de enero de 2011

No es que deba explicaciones, pero a veces pienso que uno le debe un poco de respeto al lector (en este caso nunca mejor usada la palabra en singular, porque creo que me lee una sola persona, como mucho). Entonces la historia es mas o menos asi:

Cuando termino el verano londinense, en agosto o septiembre o por ahi, yo estaba muy cansada o quiza disfrutando de la vida real un tanto mas que de la vida online, entonces deje de escribir en el blog. Tambien llego ese momento que yo sabia que iba a llegar, en que me di cuenta de que las andanzas de mi hijo, por mas bello que yo crea que sea, eran bastante aburridas de leer para otra gente, me empece a sentir bastante pelotuda, bah, de escribir que Tomas dice esto o hace aquello.

A esto se sumaron otros factores, como que en mi trabajo todo se fue un poco al carajo y se puso muy estresante todo, que mis padres siguen con un divorcio interminable y animoso que tiene a todos a mal traer y a mi -por momentos- en el medio, que me di cuenta los duros tiempos que se venian economicamente hablando, que tuve la revelacion de que no quiero pasarme la vida sentada en un escritorio de burocrata pero hacer algo creativo en cambio, y un monton de otras cosas -mayormente negativas o estresantes- que no me acuerdo.

En medio de todo eso decidi cerrar este blog y mudarme a mi paginita de Flickr, si al fin y al cabo esto era nada mas que para que mi flia viera nuestrs fotos. Cuestion que ni tiempo ni ganas de escribir el mini post que hubiera dado el anuncio. Y ahora, que la decision ya esta tomada, ni tiempo ni ganas de subir las fotos a Flickr asique sigo procastinando.

(NR: Procastinar ha sido votada la palabra del año entre mis amigas, por una cuestion de que suena a cosa sucia y prohibida)

Y ya que no lo cierro, entro hoy para contar algo muy simple: el segundo hijo es muuucho mas sencillo que el primero porque no te importa nada. Y mira que yo creia que habia sido una madre muy relajada con Tomás pero no hay punto de comparacion. A Lucas le limpio la leche de la cara con un pañuelito descartable. A veces el pañuelito esta usado. No se adonde fueron a parar los cuadrados de muselina (o se les dice babitas?) que se usan en estos casos, habia unos por ahi que suelo usar de babero para Tomas cuando lo veomedio distraido y no quiero que se vuelque el desayuno en la remera. El otro dia levante uno del piso y use eso para el bebe. I rest my case.

3 comentarios:

Maguita dijo...

Bien que no te vas!!!!!!! y quedate tranquila que estoy segura de que no debo ser la única que te lee (me incluyo como única no por creerme el ombligo del mundo, sino porque yo sí te leo, jaja). Es demasiado importante que nos cuentes cómo sigue todo el quilombo de ser madres -de dos ahora- en este complicado mundo!!!

Mara (Bunta) Villamor dijo...

Más de una lector sabés que tenés, yo también te leo, las andanzas de Tomás me encantan.
Por sobre todo es liberador contar las cosas que hacemos con ellos, por más que no sea novedoso ni insólito ni nada. Son muy cute uds! Besos

Mary dijo...

jajjaja me divierte mucho escuchar estas anecdotas!
y tenes razon... todo es mas relajado con el segundo. Espero que estes disfrutando de este gran cambio. besos!!