jueves, 20 de agosto de 2009

Tercer dia

Esta semana empiezo con 3 dias en la oficina y uno en casa. Es decir, 3 dias de Tomás con su childminder. Un poco más me levanté llorando. Lloré todo el camino a la childminder, y llegue tarde porque decidi que esperaramos el colectivo, lo cual me daba 10 minutos mas de mimo besho besho. Creo que nunca camine tan lento apra llegar al trabajo. Encima llego y una compañera (madre de 3) me pregunta "So how is it going?". Casi me largo a llorar otra vez.



Mi jefa acaba de informarme que hoy se va mas temprano porque se va de fin de semana largo con su novio. Le dije que a mi no me vendria nada mal irme mas temprano. Primero fruncio la cara pero despues se acordo que me debe horas del otro dia que viajamos a una conferencia y no volvimos hasta las 8 de la noche. Lo que ella no sabe es que yo esas horas ya me las recontra tomé, en esos dias que estoy en caa haciendo como que hago algo. Igual, con la jefa no se discute. En 3 horas me lo llevo a Tomás al parque.

Las birras de Vincent

Para distraerme un poco de toda esta mala onda anoche me fui al cine con una amiga. No sé que estuvo mejor, si las cervezas heladas que nos tomamos o la película. Vincent Cassel la gasta mal. Siempre me gustaron los feos, pero este ademas sabe actuar. En fin, termine la noche en un high, aunque cuando llegue a casa Tomás ya estaba dormido asi que no lo vi en todo el dia. Se me estrujo un poco el cuore, la verdad. Pero lo saque de la cuna , le hice unos mimos, tomó la teta y me fui a dormir mas tranquila. Durante la noche lloriqueo varias veces, me parece que tenia calor. Como me gusta abrazarlo durante la noche, que estamos solos contra el mundo.

Lamento boliviano

A mi me sorprende que mi marido todavia no me haya dejado. No debe ser facil vivir con una persona que un dia exulta felicidad y al dia siguiente piensa que su vida es la peor. El martes a la noche me puse a llorar acurrucadita en el sillon, despues de echarle la culpa de todo y la vez decirle que en realidad no pienso que todo sea su culpa pero que igual mi vida es una mierda, que no se si estoy haciendo lo correcto y que ademas como puede ser que él, que esta mucho mas cansado que yo, nunca se queje? Claro, porque el no tiene que cuidar al niño todo el dia, y ni me hagas acordar que hace como un mes que no hay comida en la casa y se termino la pasta dental y ni te diste cuenta. El me dijo que no tiene sentido quejarse de la situacion actual (muchas horas laburando, nada de guita, pocas horas con Tomás) porque igual eso no cambia nada. Y me abrazó.

Ando cansada, frustrada, sin plata y extrañandolo mucho a Tomás cuando me voy a trabajar. Ayer me planteaba que sentido tiene ir a trabajar y dejar a mi hijo si igual la guita no alcanza para pagar las deudas. Es que si no trabajaras ni siquiera podriamos PENSAR en pagar las deudas algun dia, me explico mi querido conyuge. Por ahi tiene razon.

Yo creo que la frustracion se potencia por la situacion en en laburo. Estoy trabajando sola y mucho tiempo en la oficina. Yo me muevo como pez en el agua entre la gente, en la calle, llendo de un lugar a otro, pim, pam, pum. La oficina es una mierda, edificio viejisimo, caluroso, con olor a encerrado, eternas peleas por el aire aocndicionado, cajas de papeles por todos lados. Yo creo que la oficina de La Tregua debe haber sido asi de chota. (Y encima mi Avellaneda esta de vacaciones). Todo esto no ayuda a la concentracion, que en mi caso es inexistente de todos modos. Me paso el dia boludeando en internet (como ahora) sin hacer lo que deberia, con lo cual empiezo el dia siguietne con mala onda, pensando que en cualquier momento se van a dar cuenta d que vengo re atrasad con las deadlines y se va armar el quilombo. Las tardes son interminables, me la paso mirando el reloj esperando que se hagan las 4 .30 para ir a buscarlo a Tomás, extraño su risa, extraño abrazarlo y decirle beso, beso y que el tire trompitas al aire. Deci que hay un compañero que me hace un tecito mas o menos cada 3 horas, que si no no sé que seria mi vida.


Me pregunto si todavia disfruto de mi trabajo y la verdad es que no quiero ni averiguarlo. Sé que este es el unico lugar adonde me van a dar tanta licencia y flexibilidad si quiero tener otro bebé. Hoy me entere que una amiga esta embarazada. No sabes las ganas que tengo yo de tener otro bebé. Y aca me largo a llorar de nuevo. Si la guita no alcanza con uno, imaginate con dos. Porque eso si, yo creo que con dos bebes algo vamos a tener que inventar pero yo laburar ni loca.

martes, 18 de agosto de 2009

La gente del subte

Ayer se fue mi Papá. Tomás y yo lo fuimos a acompañar al aeropuerto. Los vuelos a Argentina salen del aeropuerto que queda cruzando toda la ciudad, aproximadamente a 2 horas de viaje de mi casa. Los subtes conspiraron para dejarnos varados a mitad de camino. Eramos yo y un señor de 60 cansado y nervioso, 30 kilos de equipaje, un bebé de un año con una reserva limitada de buen humor, bolsita de juguetes, bolsita de comida, bolsita de pañales, bolsita de ropa y chango. Tuvimos que cambiar de subte a taxi, con el agregado de tener que encontrar un taxi con sillita de bebé en el medio de Londres.

Parece que ahora los minicabs están exentos de llevar sillita, pero a las madres todavia no nos exemptuaron y seguiremos siendo responsables si matamos al crio por llevarlo a upa y suelto. Finalmente conseguimos un auto muy moderno con booster seat y luego de patalear un poco Tomás se dejo poner el cinturón.

Canté y jugue los 90 minutos de viaje. El taxista me debe haber odiado. Mi Papá probablemente tambien, y no me sorprendería si Tomás compartiese su opinión. Deposité a mi padre en el aeropuerto no sin antes sobrepasar varios contratiempos con la aerolinea de turno. 5 horas despues de haber salido de casa emprendimos el regreso, el subte ya funcionaba. Mi reserva de buena onda y canciones se agotó a mitad de camino y Tomás, que estaba disfrutando mucho eso de caminar, gatear, trepar y chupar cosas por todo el vagón, se tuvo que resignar a hacer el resto del viaje en su chango. . De ahi en más lo entretuvieron los otros pasajeros.

Si no fuese por la gente que anoche, cansada y sudada se dedicó a jugar con mi hijo en un subte de Londres , creo que me hubiese bajado a mitad de camino y todavía estaria durmiendo en un hotel por ahi.

jueves, 13 de agosto de 2009

Working from home

Tiene que haber una forma de hacer que el laburo desde casa funcione, pero todavía no la encontré. Hoy por ejemplo mi Papá se lo llevó a Tomás al parque para que yo pueda hacer algo. Son las 3 de la tarde y se me cierran los ojos de sueño. El sillón está muy tentador. Pero mi viejo también tenia sueño y se fue igual.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Esa manta gris

Ando desconociéndome. La ambivalencia sigue ahi, la agresividad que intento domar tambien, el tomarmelo con soda recientemente adoptado funciona pero igual hay algo que no encaja. No sé, hay una angustia flotando en el aire y no logro identificar de donde viene. Motivos para estar triste me parece que no hay pero noto que la angustia que me agarra hace años cuando me voy a dormir sigue ahí, no se dispersa, no importa si estoy viviendo un momento super feliz, no se va.

Por ejemplo ahora que tengo a mi viejo en casa y lo estamos pasando bien, antes de dormir me pongo triste. Suelo pensar en mis padres cuando me voya dormir, los extraño y sin embargo ahora que lo tengo a él ahi, durmiendo en la habitacion de al lado igual me pongo triste. Pienso en todas las cosas que queria que hicieramos juntos y que no tuvimos tiempo en esta visita y me pongo triste. En vez de alegrarme por las que si hicimos.

En una epoca recuerdo pedir un beso de buenas noches de mi marido. "Es porque querés que tu mamá te dé las buenas noches, vos debés pensar que ella no te quiere" me dijeron alguna vez. Anda a saber. Lo unico que se es que cuando nacio Tómas y lo tenia durmiendo al ladito mio esta angustia no la tenia.

Igual esta incapacidad de disfrutar la felicidad presente me tiene re podrida. Hubo momentos en los que no me senti asi, creo que fueron esos años en que vivimos solos y tuvimos mucho tiempo y dinero para el hedonismo. Serán las responsabilidades y los horarios los que me entristecen? Tambien noto que estoy muy cansada de cierta gente. Pero al menos intento dejar que las cosas fluyan. Ultimamente hasta los blogs me hacen enojar, hay algunos que me hacen hervir la sangre de tan pelotudos pero los sigo leyendo, despues los borro de mi reader, despues los vuelvo a poner por que se ve que extraño menospreciar a la gente.

Sera momento de retomar la terapia? La verdad que no tengo ganas. Creo que me voy a anotar en el gimnasio.

martes, 11 de agosto de 2009

Juguetes

La siesta no se inventó porque sí nomás. Es sabido que nuestros niveles de concentracion decaen despues del mediodía y sobre todo si comimos algo. A veces no es exactamente modorra, hoy por ejemplo es una falta de concentracion importante, una capacidad de dispersion que me impide limpiar la maldita bandeja de entrada. Entonces divago y entro a leer Las 12.

Hace algunas semanas le regalé a Tomás un chango para muñecos (que me pareció menos trabajoso que quitarle el suyo cada vez que se pone a chupar las ruedas llenas de barro). Una sóla mamá dijo “que bueno” cuando se lo mostré. Las demas -todas madres de varones- no se coparon tanto. No había una carretillita, me dijo una? Más vale que le pongas un oso ahi, no una muñeca.

Justamente este
articulo habla de eso, de como se establecen los roles de nenas y nenes a traves del juego. No sé, como que hay tanto por decir al respecto, no?

lunes, 10 de agosto de 2009

Tomás en su pelotero

Quedate quieta con esa cámara!

domingo, 9 de agosto de 2009

Cosas que hicimos estos días

Hoy a la tarde, mientras el resto dormía

La ventaja de salir con el abuelo es que por momentos es otro quien lo entretiene



En el subte nadie se salva de los encantos de Tomás. Por ejemplo esta chica estaba respondiendo a sus sonrisas y toqueteos.



Teta!!!



En el zoologico









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El barquito en Regents Canal






Camden Town es otro lugar al que no me pidas que te lleve cuando vengas a London. Esta vez fui para tomar el barquito hasta el zoologico. Y los canales sí me gustan, mucho.









Ayer aterrizo éste helicoptero frente a casa. Mi Papá enloquecido. Le dijimos que lo habiamos contratado nosotros para que él lo viera (hubo un accidente a la vuelta de casa que debe haber sido bastante jodido para que llamen a la ambulancia aérea, no quise averiguar mucho, yo que cruzando la calle soy un desastre)



En la biblioteca




Limpiando el galponcito