viernes, 6 de noviembre de 2009

Menage a trois

Tomás, la teta y yo. Somos como un menage a trois, a veces la pasamos bomba los tres, otras veces hay uno que sobra y es mejor dejar a los otros dos solos. Yo no tenia una opinión formada acerca de la lactancia prolongada pero no me imaginaba pelando teta en un cafú mientras mi nene de un año tomaba de parado. Lo cierto es que Tomás nunca fue de pedir teta, nunca vino y me levanto la ropa buscando. Lo que no quiere decir que no le encante. El toma teta, cuando era chiquito mucha, pero nunca pide y yo tampoco se la he negado nunca (no entiendo a esas madres que se ponen orgullosas de negar la teta). La lactancia prolongada me parecia algo idilico, justo, apropiado pero no sabia si lo iba a poder hacer. Y aca estoy 15 meses despues y feliz dando la teta.

La favorita de Tomás es la de la manana, cuando recien se despierta. La mia es cuando vuelvo de trabajar, es la teta del reencuentro, la que me devuelve el alma al cuerpo y mi hijo al regazo. Recuerdo que antes de tener un bebé no entendia a las mujeres que aducian no dejar de dar la teta porque les gustaba; en mi mente angosta de mujer sin hijos una vez que las necesidades alimentarias estaban cubiertas por los sólidos estaba bien cortar. Pero una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo.

Para mi la teta es un mimo, es nuestra conexión mas profunda. Yo creo que todavia estoy amamantando por mi, no por Tomás. Estoy pensando que ya sería hora de cortar; quisieramos tener otro hijo y me gustaría darle a mi cuerpo tiempo de recuperarse (hablo del calcio, no de la pelotudez de la firmeza de las carnes). Pero no puedo. Hay dias en que alegremente ignoro que mis tetas existen, o mas bien existen pero son mias, mias y de nadie mas, dias en que quiero recuperalas. Hay tambien dias en que no me molesta compartirlas con mi hijo pero estoy cansada o tengo frio y la verdad que no tengo ganas de ofrecerselas. Y claro, hay dias en que son mi mejor arma, mi proteccion (para mi y para él), mi manera de decirle que lo amo, que mientras estemos los tres juntos nada importa.


El otro dia le estaba dando la teta a Tomás y, como no quiere la cosa, le dije a su papá Ya le tendria que dejar de dar, no? (estaba apelando a ese costado inglés que cree que la lactancia es algo que sólo debe hacerse en privado y en lo posible no hacerse). Porque le vas a dejar de dar, si a los dos les gusta? Además le hace bien, me dijo. Soy una idiota, sé perfectamente que él jamas me va a decir que hacer o que no hacer con nuestro hijo.

Una amiga observó que estoy buscando que alguién tome la decisión por mi. Quizá tenga razón.

5 comentarios:

Mara dijo...

Qué lindo que describiste ESE momento, qué conexión, es increíble, hermoso, para seguir disfrutándolo!!! Besos

renguera05 dijo...

Describiste lo que yo sentía cuando amamantaba a mis hijos, a los dos, el nene y la nena, les dí teta hasta los tres años . Una exageracion lo mío!!!! Daniela.

güiia dijo...

Pues yo no veo que tengas que dejar la teta para recuperar tu calcio para poder tener otro hijo, Vale... Muchas mamas han quedado embarazadas en medio de la lactancia aprolongada, y luego dieron la teta en tandem!!
Mateo y yo seguimos disfrutando de la teta, él habla de/con la teta hasta cuando duerme; ellos dos tienen una relacion aparte, a tal punto, que a veces yo estoy pintada! besos! euge

Valeria dijo...

Euge! Vos siempre caes con el apoyo moral en el momento justo. Tendremos que salir los 4 a tomar teta en los cafes entonces! Pero los cafes de Londres, te toca!

PD: Mi persecuta con el calcio es porque tengo historia de osteoporosis a los 30 en la familia, me doy mucha manija con eso.

PD2: Gracias por las canciones!

Valeria dijo...

Euge, que es ese pues al comienzo de la oracion? Francesa te banco, catalana no estoy tan segura...